Entrevista de trabajo: 4 preguntas importantes y difíciles de contestar

Preguntas difíciles en una entrevista de empleo.

Es fundamental saber qué contestar en una entrevista de trabajo

Conseguir un empleo pasa por tener un excelente currículum, pero también por saber convencer a tu interlocutor durante la entrevista de trabajo que se realiza en el proceso de selección, para lo cual es muy importante prepararte las preguntas que vas a contestar en una entrevista de trabajo.

Dentro de esta entrevista te encontrarás  con ciertas preguntas que resultan especialmente complicadas de responder, más que nada por las implicaciones subliminales que pueden tener tus palabras. Por lo tanto, es importante que practiques las respuestas con antelación para poder así tener controlados los nervios ante tu entrevistador.

Háblame de tu última empresa

La primera de estas preguntas delicadas hace referencia a tus motivos para dejar la empresa en la que has estado trabajando hasta ahora. Si no quieres dar imagen de persona voluble y poco fiable, no caigas en la tentación de hablar de sueldos e inclínate por la necesidad de encontrar nuevos desafíos.

Nunca critiques o hables mal de tu anterior jefe o tus compañeros; pero ten en cuenta que tampoco es creíble que todo parezca perfecto. Pues mostrar tu disconformidad con su política de promoción interna o algún otro aspecto relacionado con tu búsqueda de nuevo empleo. Respecto a tus superiores, si la relación no fue buena, siempre puedes decir que era un gran profesional con un profundo conocimiento de su sector.

¿Cuáles son tus puntos débiles?

Esta es una de las preguntas más complicadas a las que te puedes enfrentar, ya que implica tener que ser realista y, a la vez, no poner en cuestión tus habilidades. La mejor opción es que elijas alguno de tus defectos que pueda canalizarse en virtud, como tu perfeccionismo en el trabajo u otros aspectos que gustan de los empleados.

Otra respuesta válida y más ligada a tus conocimientos que a tu actitud es hablar sobre las habilidades técnicas que aún no dominas pero que sabes que serían importantes o un interesante complemento para tu trabajo, como por ejemplo, el nivel de idiomas o el manejo de alguna herramienta, y decir que aunque aún no eres un experto, estás trabajando y formándote activamente en ello.

¿Cuánto quieres  cobrar?

Este tema suele tocarse en los últimos pasos de un proceso de selección, en el que ya tienes posibilidades reales de ser elegido y, sin  duda, esta es una de las preguntas más delicadas a las que te enfrentarás, porque implica saberte valorar pero evitar que la empresa te cierre puertas sino  puede llegar a tus aspiraciones económicas.

¿La mejor opción? No des una cifra concreta, sino una horquilla que te permita negociar según el mercado, tu experiencia y la capacidad de la empresa. Debes mostrar tu disposición para negociar esa cantidad en combinación con otro tipo de beneficios sociales o retribuciones en especie.

¿Qué puedes aportar a la empresa?

Tu entrevistador querrá saber con esta pregunta si tienes una visión acertada del puesto al que estas optando, así como si te sobrevaloras o si te infravaloras. Empieza por narrar tus logros en otras empresas con ejemplos claros de tus capacidades en situaciones concretas pero adaptándolas a los requisitos del nuevo puesto y refuérzalas con muestras de tu personalidad que demuestren que eres el mejor para ese puesto. Ofrece algo que te permita diferenciarte del resto de candidatos.

 Practica todas las respuestas posibles a estas preguntas para sentirte seguro. Será tu gran baza para conseguir destacar en tu entrevista de trabajo por encima del resto de aspirantes.

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