¿Cómo consumimos luz y gas a lo largo del año?

Como es el consumo de luz y gas a lo largo del año.

El consumo estacional de luz y gas incide en nuestras facturas

Aunque la factura de luz y gas representa siempre un porcentaje más o menos significativo para nuestro presupuesto mensual, la verdad es que no consumimos los suministros energéticos de la misma forma a lo largo de todo el año. Factores como el tiempo meteorológico o el número de personas que estamos en casa en una determinada época van a influir de manera positiva o negativa en nuestro consumo.

Entender cómo y cuándo gastamos más energía nos puede ayudar a tomar las medidas necesarias para reducir el consumo y, así, ahorrar. Aunque cada casa es un mundo, la verdad es que se pueden establecer unos patrones de consumo básicos que se cumplen en la mayoría de viviendas.

El consumo de electricidad

El consumo eléctrico de un hogar es el resultado de multiplicar la potencia contratada por las horas en que se usa. Teniendo esta definición en mente, podremos definir con exactitud en qué meses realizamos un gasto mayor de energía eléctrica.

Así, los patrones más habituales de consumo indican picos de energía en los meses de verano, debido al uso de aire acondicionado. En cambio, en invierno la calefacción de gas natural hace que muchos hogares rebajen su factura de luz. Si la caldera también es eléctrica la factura de la luz (y no la del gas) también será más elevada en los meses de más frío.

No dejar los electrodomésticos en stand by, aprovechar el calor residual de las cocinas eléctricas y usar la lavadora y el lavavajillas en frío nos ayudará a controlar el consumo de luz.

El gas natural

Mientras que el verano la factura del gas es mínima (reducimos el consumo a la cocina y al agua caliente para limpieza), el consumo más importante se hace en invierno en las casas que disponen de calefacción basada en este tipo de energía. Por lo tanto, es importante que adoptemos algunas medidas  que nos ayuden a no incrementar nuestra factura más de lo estrictamente necesario.

Purgar los radiadores antes de que empiece el frío, mantener la casa bien aislada y no subir el termostato más de la cuenta nos ayudará a que el precio de nuestro consumo de gas no se dispare en invierno.