¿Cómo ser el anfitrión y el invitado perfecto para estas navidades?

Reglas de protocolo para er el anfitrión e invitado perfecto para estas navidades.

Roles y normas de protocolo para ser el anfitrión y el invitado perfecto de una fiesta de Navidad

Tanto si organizas una fiesta durante los días de Navidad como si estás invitado a una, es importante que tengas en cuenta cuál debe ser tu actitud durante el evento. De esta manera, contribuirás a que todo sea un éxito y todo el mundo se lo pase bien.

¿Qué debe hacer un anfitrión?

Si organizas la fiesta de Navidad, debes tener en cuenta que todos los invitados están a tu cargo. Por lo tanto, debes recibirles y atenderles de manera adecuada. Y ten en cuenta que tu actitud debe ser la misma tanto si organizas el evento en tu casa como fuera, aunque tus obligaciones serán diferentes.

Una celebración en casa implica tener que cuidar desde la decoración del espacio al catering, mientras que si alquilas un espacio solo tendrás que centrarte en los invitados el día de la celebración. En todo caso, siempre deberás cumplir con las siguientes normas que nos dicta el protocolo de eventos:

-Recibir y dar la bienvenida a los invitados, siempre con una breve conversación inicial.

-Presentar a los invitados entre sí.

-Establecer conversaciones cuando hay invitados en silencio y moderarlas si es necesario.

-Despedir a los invitados y asegurarte de que están satisfechos de todo lo que ha pasado.

 El papel del invitado perfecto

Para cuando tú seas el invitado y quieras transmitir una buena impresión y mostrar un sincero agradecimiento al anfitrión, estos son algunos consejos que puedes seguir:

-Un invitado debe asegurarse de ser puntual. Se trata de un gesto de buena educación, ya que evita molestias para el anfitrión y los demás invitados. De todos modos, tampoco es correcto llegar demasiado pronto, ya que puede interrumpir los preparativos de los anfitriones.

-También es importante elegir el vestuario adecuado para cada tipo de evento, de manera que no destaquemos en exceso ni pasemos desapercibidos. El equilibrio es fundamental.

-Llevar un detalle para mostrar que se está agradecido por la invitación, y que se debe entregar cuando el anfitrión lo recibe. Por respeto a los demás invitados, es mejor hacerlo de forma discreta.

-Facilitar la conversación entre el resto de invitados, especialmente si hay alguien nuevo. Una de las mejores formas de ser un buen invitado es acoger a los otros invitados como si fueran los propios.

-Ser educado en general. Es decir, ser prudente, amable, pedir disculpas cuando sea necesario y agradecer detalles.

-Despedirse de los anfitriones, y del resto de invitados si es una fiesta pequeña. Este es el momento perfecto para agradecer la invitación y desear unas buenas fiestas.

Y tú, ¿qué prefieres: ser invitado o anfitrión?