¿Cómo preparar tu cuerpo para correr la San Silvestre?

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Prepara tu cuerpo el día antes para correr la San Silvestre

Diciembre es sinónimo de fiestas navideñas, pero también de una cita imprescindible para los deportistas: la carrera San Silvestre o su modalidad equivalente en cada localidad. Si este año quieres participar en ella, es importante que empieces a prepararte desde unas semanas antes. Un buen entrenamiento te ayudará a conseguir buenos resultados, aunque también es importante que tomes una serie de precauciones básicas el día antes de la carrera.

 La importancia de un buen descanso

Si quieres tener un buen rendimiento el día de la San Silvestre, es importante que te plantees descansar correctamente el día anterior. No te hablamos de hacer el vago, pero sí de no hacer esfuerzos innecesarios y de dormir tus 8 horas. Ten en cuenta que el sueño es uno de los principales elementos reparadores del cuerpo.

En cambio, es importante que no duermas la siesta. De esta manera, podrás conciliar mejor el sueño por la noche sin alterar los ciclos de descanso.

 ¿Entrenar el día antes?

Aunque parezca contradictorio con la necesidad de descansar, hacer un suave entrenamiento el día antes de la carrera te ayudará a afrontarla mucho mejor. Esto implica hacer unos 5 kilómetros a ritmo suave y estirar bien. De esta manera, tus músculos  y articulaciones estarán en plena forma. También te relajarás y, por lo tanto, dormirás mejor.

 ¿Qué comer antes de la carrera?

Un deportista tiene que prestar atención a lo que come, desde la noche antes de la carrera a después de haberla hecho.

Unas 12 horas antes de la San Silvestre, procura hacer una comida completa, que incluya carbohidratos, proteínas y una correcta aportación de agua para hidratarte, pero sin excesos que puedan pesarte en el estómago. Procura evitar alimentos con mucha fibra y salsas que puedan provocarte una mala digestión.

Asimismo, el desayuno es fundamental. Tómalo con tiempo suficiente para hacer una buena digestión, y procura que sea sano y equilibrado, pero sin introducir elementos nuevos que no sabes cómo pueden sentar a tu estómago. Siempre debe contener hidratos de carbono y, si te sienta bien, un  café que te ayude a activar tu rendimiento.

Posteriormente, y hasta la hora de la carrera, es importante que te vayas hidratando regularmente a base de sorbos de agua con sales minerales, pero sin exagerar. El objetivo es que no tengas un exceso de líquido en tu estómago.

¿Y al acabar? Tu cuerpo te pedirá carbohidratos para mejorar la sensación de inflamación de los músculos de tus piernas y necesitarás tomar bebidas isotónicas para equilibrar las sales minerales perdidas con el sudor. Toma también algún alimento energético que te ayude a recuperarte, como un plátano o frutos secos.

Ahora que ya sabes cómo prepararte para la última carrera del año, ¡que nada te impida llegar a la meta y mejorar tus tiempos!