Las cifras de la estafa a los seguros de coche

La estafa a los seguros de coche.

Crece la estafa a los seguros de coche durante la crisis

La crisis económica vivida en los últimos años ha hecho que crezca de manera exponencial el número de casos de estafa a los seguros de coche. De hecho, entre los años 2009 y 2014 se calcula que los fraudes en este sector se multiplicaron por 3’5 en toda España.

Los datos que demuestran la estafa a los seguros de coche

Si analizamos la información recogida en los últimos años, veremos que el coste anual de la estafa a los seguros de coche representa consecuencias importantes para el sector: se producen seis intentos de defraudar a las compañías aseguradoras de coches por cada 100 siniestros que se declaran. Esta proporción representa una pérdida de nada menos que 1.200 millones de euros al año.

Si valoramos esta cifra, teniendo en cuenta los años de crisis que han acentuado la multiplicación de fraudes, nos daremos cuenta de las consecuencias que estos intentos de estafa representan para las aseguradoras. En consecuencia, este alto índice de estafa acaba afectando a la prima de todos los conductores asegurados.

La justificación de los defraudadores

Un 6% de la estafa a los seguros de coche representa que nada menos que unos nueve millones de conductores engañan a su compañía de seguros de automóvil. Los argumentos para justificar el fraude esgrimen que las aseguradoras tienen mucho dinero o que se cometen delitos muchos peores en nuestra sociedad, que además no se castigan.

Las perspectivas de las compañías

Sin embargo, una cara más amable de los datos recogidos por el sector revelan que la mejora de la situación económica en nuestro país ha hecho descender la intención de fraude a las aseguradoras a casi la mitad, por lo que parece que nos encontramos ante un nuevo escenario de concienciación social que reduce esta problemática al máximo y que permite que las aseguradoras actúen sólo en los casos en los que es necesario y para el motivo por el que se han constituido: garantizar la seguridad de los tomadores de la póliza en caso de siniestro.