Prepárate para el proceso de selección interno de tu empresa

Prepararse para un proceso de selección interno.

¿Cómo actuar para  presentarse a un proceso de selección interno?

En las grandes empresas es habitual llenar un puesto vacante con la promoción de una persona de la plantilla. Este proceso de selección interno tiene muchas ventajas, ya que es rápido, se parte de buenas referencias y, además, sirve para estimular a los empleados. Eso sí, preparar este proceso de selección interno y poder ascender dentro de una empresa requiere que tengamos en cuenta sus características particulares.

Si queremos optar a un puesto por un proceso de selección interna, tendremos más posibilidades de éxito si seguimos unos consejos básicos.

Los requisitos generales

Antes de iniciar el proceso de selección, asegúrate de que tu perfil profesional encaja perfectamente con los requisitos que se solicitan en el puesto vacante. Además, es importante que cumplas con unas normas básicas de protocolo, como por ejemplo:

-Presentar tu candidatura en el plazo adecuado.

-Informar a tu jefe sobre tus intenciones de aspirar al nuevo puesto de trabajo.

Además, es importante que actúes con naturalidad ante el resto de tus compañeros y que te tomes el proceso de selección interno con tanta seriedad como optarías a cualquier otro puesto de trabajo.

El currículum

No caigas en la tentación de presentar el mismo currículum que enviaste para trabajar en la empresa hace un tiempo. Demuestra que tienes interés en el puesto y actualiza tu CV con datos exclusivos. Demuestra al seleccionador todo lo que ya has logrado en la empresa, y hasta dónde puedes llegar.

Un truco imprescindible: actualiza la fecha del currículum para demostrar que lo has hecho ex profeso para optar a este puesto.

Asimismo, debes acompañar también tu currículum con una carta de presentación, en la que expongas todos los detalles de tus motivos para aspirar al nuevo puesto. Si quieres hacer un guiño a la empresa, usa sus folios con el logotipo corporativo.

Usa en la carta un tono directo y sencillo. En estos casos, puedes optar por uno tono más informal y siempre debes explicar todos los aspectos positivos de tu relación con la empresa. Eso sí, no caigas en la familiaridad que te otorga formar ya parte de la plantilla; es la primera prueba para demostrar que tienes la actitud necesaria para asumir nuevas responsabilidades.

Importante: revisa tu perfil de LinkedIn y trata de que se parezca más al de un prescriptor de la empresa que no al de alguien que busca trabajo actualmente.

La entrevista

La entrevista en un proceso de selección interna será muy parecida a la de cualquier puesto de trabajo al que optes. De todos modos, ten en cuenta que en la empresa te conocen perfectamente, por lo que es muy importante que vayas preparado. Así, podrás responder directamente a todas las cuestiones planteadas.

Un factor a tener en cuenta es la cercanía con el entrevistador. Aunque será una entrevista más familiar que la de un proceso de selección habitual, al igual que en la carta de presentación,  evita caer en un trato de amigos y esfuérzate en mostrar siempre tu vertiente más profesional.  ¿Qué tienes a tu favor? Poder demostrar qué conoces bien la empresa.

¡Mucha suerte en tu proceso de selección interno!