¿Te gusta jugar? Beneficios de la gamificación en la salud

Te contamos todos los beneficios de la gamificación de la salud en este artículo.

¿Cómo puede ayudarte la gamificación en tu salud?

El juego no es solo cosa de niños. Todos podemos aprender muchas cosas y desarrollarnos emocional y psicológicamente usando la estructura de un  juego para incorporar nuevos conceptos a nuestra vida. De hecho, los adultos podemos emplear las estrategias de gamificación para asumir y realizar nuevas rutinas que nos pueden resultar muy útiles, como las relacionadas con la salud.

 La gamificación en la salud

Usar la gamificación en el ámbito de la salud nos permite reforzar de manera positiva la adquisición de los hábitos adecuados para mejorar nuestro estado físico.  De hecho, ya existen diversas aplicaciones pensadas para ayudarnos a mejorar nuestra salud.

La aplicación de la gamificación en los niños con algún problema de salud es especialmente efectiva. Existen aplicaciones pensadas para ayudar a niños con diabetes e, incluso, se ha demostrado que los niños que juegan a videojuegos tan clásicos como el Super Mario Bros muestran muchos menos síntomas de  ansiedad a la hora de someterse a una cirugía.

Ya sea para niños o mayores, la gran ventaja de la gamificación es que todas las aplicaciones creadas para cuidar la salud aportan una perspectiva positiva a quienes las usan, ya sea en ámbitos tan diferentes  como enfermedades crónicas o incitar a la práctica del deporte.

La clave del éxito

¿Por qué resulta tan efectiva la aplicación de la gamificación en el cuidado de la salud? La razón es tan sencilla como que tiene una importante base lúdica. Estas aplicaciones nos plantean un reto que, si lo conseguimos, nos conllevará una recompensa física o psicológica que a todos nos apetece disfrutar.

Seguir un juego nos introduce un elemento de diversión a nuestra vida y de ilusión, porque nos recuerda nuestra vertiente más infantil. Este aliciente nos permite asumir mejor nuestras rutinas más habituales, por muy pesadas que puedan parecernos, e incluso acostumbrarnos a convivir con enfermedades que requieren un control continuo, como la diabetes.

Jugar y luchar por una recompensa forma parte de la naturaleza humana. Si a esto le sumamos que podemos obtener un beneficio físico real con el juego, entendemos porque la gamificación puede llegar a ser tan positiva tanto para niños como para adultos. Una aplicación bien diseñada puede mejorar la calidad de vida de muchos enfermos, tanto crónicos como con un problema de salud concreto.