¿Quieres ser donante de sangre? Esto es lo que deberías saber

Consejos para ser donante de sangre.

Donar sangre: requisitos y procesos

Cuando donamos sangre, estamos colaborando en una de las necesidades más importantes de nuestra sociedad. Los expertos consideran que hacen falta 40 donaciones al año de media por cada 1000 habitantes para que los bancos de sangre de una Comunidad Autónoma estén abastecidos.

Muchas veces no se llega a conseguir esta cifra, que a priori no parece tan alta. Por eso, si quieres ser donante de sangre, es importante que conozcas bien las características de este proceso, y por qué razones es indispensable para la salud colectiva.

¿Qué necesito para ser donante?

Además de gozar de buena salud, para ser donante debes tener más de 18 años y menos de 65, así como un peso superior a los 50 kilos.

La cantidad extraída de unos 450 cc se recupera a los pocos días y solo representa una pequeña cantidad del total que circula por nuestro organismo.  A pesar de esto, este proceso esta limitado y las mujeres solo puedes donar 3 veces al año y los hombres 4; siempre con al menos dos meses como mínimo entre donación y donación.

El proceso de donación

¿Vas a dar sangre mañana? Toma nota de unos consejos básicos, que te ayudarán a estar en las mejores condiciones posibles:

– Descansa bien.

– Si donas por la mañana, no vayas nunca en ayunas.

– Si donas por la tarde, espera dos horas después de la comida.

– Procura tomar una comida baja en grasas.

– Evita fumar.

– Si tienes tendencia a tener un bajo nivel de hierro, toma alimentos ricos en este mineral. La carne roja, el hígado y los frutos secos son indispensables.

Ya en el lugar de donación, deberás rellenar el formulario de consentimiento informado antes de la donación y pasar un reconocimiento médico, que incluirá la realización de una prueba de anemia.

Con esta exploración se pretende descartar cualquier problema de salud que pueda hacer perjudicial la donación tanto para el donante como para el receptor de la sangre. Si todos los resultados son positivos, se procede a la donación propiamente dicha, y después se pasa a un tiempo de recuperación y a la toma de un refrigerio.

Después de la donación

Si finalmente donas tu sangre, deberás estar en reposo unos 15 minutos después de la donación. Además, en las 2 horas posteriores se recomienda que bebas mucho líquido y no fumes ni tomes alcohol. Finalmente, se recomienda no hacer un excesivo ejercicio físico hasta el día siguiente.

Es infrecuente que los donantes de sangre sufran reacciones adversas al proceso, pero es importante que conozcas las más importantes:

– Mareo y bajada de tensión, de fácil recuperación.

– Hematoma en el punto de punción que evita seguir con la donación.

– Lesión del nervio, que implica un adormecimiento de la mano  de rápida resolución.

¿Para qué sirve la sangre donada?

Durante las 24 horas siguientes a la donación, la sangre se procesa para crear plasma y concentrados de plaquetas, esencialmente. A la vez que se hace todo el proceso, se analiza para identificar el Rh y la existencia de enfermedades infecciosas. Si se detecta alguna de ellas, el centro lo comunicará al donante y destruirá todos los productos resultados de la donación.

¿Sabías que la sangre caduca?

No puede guardarse para siempre y, además, no puede fabricarse artificialmente. Por lo tanto, solo se puede conseguir este elemento indispensable para operaciones y curas de urgencias a través de la generosidad de donantes de sangre. ¿Tú también quieres ser donante?