Las zonas de nuestro cuerpo más delicadas a las quemaduras del sol

Protege estas zonas de tu cuerpo delicadas a las quemaduras.

De la cabeza a los pies, protege estas zonas de tu cuerpo de las quemaduras del sol

Agosto es sinónimo de vacaciones en la playa y aunque todos conocemos de memoria las recomendaciones para tomar en sol (escoger el factor adecuado, aplicar crema cada dos horas y evitar las horas centrales del día), las quemaduras del sol en la piel son recurrentes cada año. En este post te recordamos lo que pasa más desapercibido, las zonas de tu cuerpo más delicadas a las quemaduras del sol.

Las zonas que debes proteger del sol en tu rutina diaria

1.-El cuero cabelludo. Es una de las zonas más olvidadas, pero que más molestias pueden causar. Debemos utilizar una gorra o protegernos debajo de una sombrilla para evitar que los rayos UVA incidan directamente sobre nuestra piel. Incluso si llevas el pelo largo, la raya de tu peinado es especialmente sensible.

2.-Las orejas. Son una de las zonas más frecuentes para los carcinomas de células basales, lo que aumenta la probabilidad de desarrollar cáncer de piel. Protege tus orejas con el pelo, con gorras y con protección solar, y no solo cuando vayas a la playa.

3.-Los párpados. Puede parecer poco probable quemarse los papados, pero si te quedas dormido o cierras los ojos bajo el sol sufrirás sus consecuencias. Usa gafas de sol homologadas siempre e hidrátalos con frecuencia.

4.-El labio inferior: Es necesario hidratar los labios con bálsamo labial para evitar los efectos de la acción del sol, de la sal y del cloro. Y en particular, el labio inferior se muestra 12 veces más sensible que el labio superior. Los labios de los hombres también son más débiles que los de las mujeres.

5.-Las axilas. Depiladas o no, las axilas son una de las zonas más olvidadas a la hora de aplicarnos crema, pero no por ello menos expuestas. ¿Cuántas veces has visto la postura de tomar el sol en la playa con los brazos extendido hacia arriba? La piel de las axilas es más fina y delicada y enrojecer esta zona a causa de las quemaduras solares te producirá incomodidad y escozor con el roce corporal y con la ropa.

6.-Las manos. Las palmas, a diferencia de la cara externa de las manos, cuenta con una gruesa capa de células que limita la incidencia de los rayos del sol; por eso es importante que cuando apliques crema a tus brazos, la extiendas hasta la final piel del exterior de tus manos.

7.- La pelvis y zonas cubiertas por el bañador. Aunque nos cueste creerlo, los rayos solares pueden atravesar la fina capa de tela que cubre nuestro cuerpo, por lo que un bañador no será protección suficiente. La crema debemos aplicárnosla en casa, antes de vestirnos para ir a la playa y cubriendo también las zonas que quedan cubiertas.

8.- Las corvas. La parte de la pierna opuesta a la rodilla también presenta una piel delicada y muy expuesta al sol; y no solo cuando nos tumbamos en la toalla, también cuando caminamos y hacemos deporte. Una zona completamente olvidada y que se quema con facilidad, haciéndonos molesto el conducir y otros movimientos cotidianos.

9.- El empeine. Las chanclas o sandalias no pueden proteger el pie por completo; por lo tanto y finalmente, protege también tus pies cada día.

Cuida tu piel del sol. No solamente para evitar las rojeces y el escozor de las quemaduras, piensa que cada vez el sol es más dañino y las alergias que provoca (picores, erupciones y manchas) cada vez son más frecuentes. Recuerda también que tomando el sol con precaución estarás previniendo otras enfermedades como un golpe de calor o el cáncer de piel.