Adiós a la obligación de contratar seguros con la hipoteca

Seguros para contratar una hipoteca

Firmar una hipoteca sin contratar un seguro

Acciones tan habituales en las entidades financieras como firmar una hipoteca o renegociar el diferencial del Euribor nos obligaban hasta ahora a contratar un seguro con el banco que nos concedía el préstamo. De hecho, la mayoría de entidades consideraban en estos casos obligatoria la contratación de seguros de vida, de hogar, de salud y/o desempleo.

La nueva política europea

El Parlamento Europeo ha lanzado en el año 2016 la Primera Directiva Europea de Hipotecas, dirigida a mejorar los derechos de las personas hipotecadas. Entre las diversas acciones que se proponen en el texto, destaca la prohibición de vincular la contratación de hipotecas a otros productos.

La eliminación de cláusulas abusivas que implica la implementación de la Primera Directiva Europea de Hipotecas obliga a cambiar la Ley Hipotecaria Española. Como consecuencia, las malas prácticas habituales de muchas entidades financieras al conceder una hipoteca quedarán eliminadas. Y la más destacada de todas es, sin duda, la obligación de los clientes de contratar sus seguros en la misma entidad, teniendo que pagar incluso primas más altas de lo habitual.

Las claves de la Primera Directiva Europea de Hipotecas

Para entender todo lo que significa esta iniciativa del gobierno europeo, es importante conocer los puntos fundamentales de la Primera Directiva Europea de Hipotecas:

– Establecimiento de un período obligatorio de reflexión de 7 días para que el cliente decida si quiere contratar realmente la hipoteca, y del mismo período de tiempo para que pueda retractarse de su firma.

– Obligación legal de que el banco informe de manera detallada y clara sobre todos los aspectos relacionados con la hipoteca.

– Imposibilidad de contratar la hipoteca de una vivienda en un paquete conjunto que incluya otros productos financieros o de seguros.

– Implantación de la flexibilidad de pago, que implica la eliminación de penalizaciones por amortización anticipada y de los abusos en la reclamación de impagos. Igualmente, se exigirán plazos razonables antes de llevar a cabo un desahucio.

Esta directiva europea ya ha sido traspuesta por la mayoría de países de la UE, aunque en España aun está en proceso.